Valencia: arquitectura para disfrutar


Es una ciudad que combina lo antiguo con la modernidad y todos los servicios del mundo contemporáneo. Un lugar que uno puede recorrer disfrutando de la arquitectura medieval, aunque también se encuentran vestigios de la fundación de la ciudad por los romanos que datan del s. IV y III a. C, por eso es que la ciudad originalmente estaba construida por los romanos al lado del río Turia y a 4 kilómetros del mar después se pueden encontrar todos los vestigios arquitectónicos y culturales, de los pueblos germánicos, visigodos, árabes, cristianos, entre otros.

Así nos vamos recorriendo las calles como la historia y nos encontramos con obras monumentales de la arquitectura moderna y contemporánea. Edificios verdaderamente grandes tanto en belleza como en tamaño que dan un gran servicio al pueblo, tanto como museos, acuarios, teatros para diversos espectáculos y demás. Es ahí que puede adquirir otra dimensión el arte de vacacionar, ya que podemos tener las bondades de una ciudad moderna, la magia y la belleza de una ciudad histórica como sucede en muchas ciudades de Europa, y la ventaja de tener playas en plena urbe, como la más famosa de ellas que es la Malvarrosa, o la playa Alboraya y la Patacona.

Vía: Ayuntamiento de Valencia

La Playa Malvarrosa, en Valencia


Una playa que es imposible dejar de nombrar si se habla de Valencia. Claro que esto se debe a que es imposible dejar de visitarla si se está en Valencia. En bici, a pie, en metro o en auto la playa Malvarrosa está a pocos minutos del centro Valenciano, en el barrio del mismo nombre (Malvarrosa) una vez que nos encontramos en este sitio tan popular, nos podemos dedicar a descansar en sus arenas finas y doradas y el mediterráneo. O si somos muy activos entonces podemos encontrar varias actividades y deportes acuáticos de aguas tranquilas. Practicar la natación en este mar es ideal. También se puede andar en bici, correr o pasear en patines.

Podemos estar seguros que en esta zona encontraremos cualquier cosa que nos apetezca hacer. Una buena visita es a la casa museo de Vicente Blasco Ibáñez, era su casa de veraneo, y están expuestas, cosas que tienen que ver con su obra y objetos familiares y personales. Y más tarde después de la visita cultural y los paseos marinos, más los deportes al aire libre, porque no ir a tomar un café, o una cerveza bien fría, y claro, si tenemos hambre no hay que perder la oportunidad de comer una paella.

Vía: Museo de Vicente Blasco Ibáñez